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martes, 11 de mayo de 2010

Costumbres argentinas

Los "bares notables"

Los bares y cafés de Buenos Aires fueron el símbolo de una época de nuestra historia. Hoy muchos están olvidados y perdieron el protagonismo.
Los llamados “Bares Notables” son más de 50 bares ubicados en la ciudad de Buenos Aires que formaron parte de la cultura de la ciudad y de nuestra costumbre.
Hoy, muchos son apoyados por programas oficiales del gobierno de la ciudad de Buenos Aires. Por su historia, su pasado, su cultura, y su diseño muy tradicional que supo alguna vez albergar a tantas figuras, son reconocidos como “Patrimonio cultural de la ciudad de Buenos Aires”.
Muchos sufrieron el paso del tiempo, y, sobre todo, la falta de gente. Las distintas crisis económicas los hicieron pender de un hilo, por eso la secretaria de cultura porteña intentó e intenta que estos bares notables no mueran, y para no perderlos hace años que los vienen subsidiando para que sin perder lo que los llevó a ser tan famosos, se renueven y sigan de pie.
En el 2006, el programa cultural para los bares notables del ministerio de cultura de la ciudad, ofreció una serie de espectáculos gratuitos en estos locales llenos de historia, cultura y tradición porteña.
El programa “Revitalización de los Bares Notables” que impulsó las actividades artísticas dentro de estos bares ayudó a éstos en proyectos de conservación, rehabilitación y renovación asesorados por la “Comisión de protección y promoción de los cafés, bares, billares y confiterías notables”.
Dentro del patrimonio cultural de una ciudad generalmente suelen incluirse bibliotecas, sitios de interés histórico, escuelas, pero nadie imaginó que los “Bares Notables” serian incluidos también dentro de este grupo.
¿Razones? Su antigüedad, su arquitectura, su historia en la ciudad, pero sobre todo porque forman parte de nuestra historia, formaron parte de nuestras relaciones con los demás, fueron protagonistas y testigos de miles y miles de hechos que quedaron para siempre en el recuerdo y también vieron pasar a políticos, artistas, autores y deportistas que contaron algún capítulo de su vida en estos bares.
El café en el bar, el billar con amigos, las reuniones para discutir de política, literatura, fútbol y tantas otras excusas para verse son algunas de las costumbres que fuimos perdiendo, pero en algún momento fueron motivos suficientes para que fuéramos felices.